sábado, 31 de enero de 2009

AVE FENIX EL QUE RESURGE DE LAS CENIZAS


EL Ave Fénix en el Cristianismo

Durante la dominación romana, los primeros cristianos, influidos por los cultos helénicos, hicieron de esta singular criatura un símbolo viviente de la inmortalidad y de la resurrección.

Se cree que fue el único animal del paraíso que se negó a probar la fruta prohibida y que por ello al arder a causa de una esquirla de la espada llameante del arcángel se le concedieron entre otros dones la inmortalidad, a través de la capacidad de renacer de sus propias cenizas, la virtud de que sus lágrimas fueran curativas y algunos otros poderes que también varían según la versión del mito.Para el hombre, el Fénix ha sido un símbolo del renacimiento físico y espiritual, del poder del fuego, de la purificación, el principio femenino chino o yin y la inmortalidad.

EL Ave Fénix en China

Como el primero de los pájaros, el ave fénix ha sido aprovechado por teólogos y políticos, pues lo consideran como la mejor encarnación de la modalidad del rey magnánimo y de la política de benevolencia, y también un reflejo de la prosperidad y decadencia de la sociedad de entonces.
La gente antigua dividió cinco categorías que representaban la transparencia de la política china de esa época, en cinco movimientos del fénix. Hay también otras obras que tienen la misma descripción. Por ejemplo una dice así: “cuando el rey conmueve el cielo imperial, llega el fénix.” En una palabra, cuando el sistema gobernante es honesto y recto, se conmueve al cielo imperial y sólo entonces vuela en el cielo el fénix.
Dicen que en la época de Confucio, reinaba la corrupción en las cortes imperiales de diversos reinos y Confucio suspiró con mucho sentimiento por la desaparición del fénix. De entre cien pájaros, el fénix es el primero en volar y es seguido por los demás, lo que corresponde a la diferencia de posición entre el emperador y los cortesanos.
Entonces muchos asuntos o cosas de los reyes o emperadores se coronaban haciendo alusiones a esta ave, como carretas, residencias, papeles, caballos, entre otras, exclusivas para la familia imperial o seres celestiales, mientras que otros no podían utilizarlos.
En el proceso de desarrollo de la cultura del dragón y del ave Fénix, se produjeron gradualmente las divisiones entre personas de ambos sexos, de modo que el dragón era exclusivo para hombres, y el fénix, para las mujeres. Pero generalmente esto era visto solo por la familia imperial.
Aunque con el paso de tiempo, el pueblo en general tomaron al ave fénix como un animal de buen augurio, pues con el nombramiento, tanto de personas como de cosas, se pone el carácter del Fénix para expresar la fortuna y la suerte.