miércoles, 12 de noviembre de 2008

FILOSOFÍA DE VIDA: ACEPTACIÓN


* ACEPTACIÓN *Mírate en el espejo y di: «Me amo y me acepto exactamente tal como soy» ¿Qué es lo que te viene a la mente? Observa cómo te
sientes. Quizá sea esto el centro de tu problema.


Acepto todas las partes de mí misma.
Lo más importante del proceso de sanarnos o de integrarnos en
un todo es aceptarnos totalmente a nosotros mismos, con
todas nuestras múltiples partes. Aceptémonos cuando
actuamos bien y cuando no lo hacemos tan bien, cuando nos
asustamos y cuando demostramos nuestro amor, cuando nos
comportamos tontamente y cuando nos mostramos brillantes e
ingeniosos, cuando fracasamos y cuando ganamos. Todo esto
son distintas facetas de nosotros mismos. La mayoría de
nuestros problemas provienen de que rechazamos partes de
nosotros mismos: no nos amamos total e incondicionalmente.
Que la mirada que echamos sobre nuestro pasado no sea de
vergüenza. Miremos al pasado viendo en él la riqueza y la
plenitud de la Vida. Sin esta riqueza y esta plenitud no
estaríamos hoy aquí. Cuando nos aceptamos totalmente nos
convertimos en seres íntegros y sanos.
Si no te amas total, entera y plenamente, es porque en algún
momento aprendiste a no amarte. Pero puedes desaprenderlo.
Empieza a ser amable contigo ahora mismo.
Acepto todo lo que he creado para mí misma.

Me amo y me acepto exactamente tal como soy. Me apoyo,
confío en mí y me acepto allí donde esté. Puedo existir dentro
del amor de mi propio corazón. Me pongo la mano sobre el
corazón y siento el amor que hay en él. Sé que en él hay mucho
lugar para aceptarme tal como soy aquí y ahora. Acepto mi
cuerpo, mi peso, mi altura, mi aspecto, mi sexualidad y mis
experiencias. Acepto todo lo que he creado para mí misma. Mi
pasado y mi presente. Estoy dispuesta a dejar que mi futuro
suceda. Soy una Expresión Divina y Magnífica de la Vida, y me
merezco lo mejor de lo mejor. Y lo acepto para mí, ahora.
Acepto los milagros. Acepto sanar. Acepto que estoy a salvo. Y
sobre todo, me acepto a mí misma. Soy un ser único y valioso,
y me aprecio comotal. Y así es.

Si esperamos a ser perfectos para amarnos a nosotros mismos,
perderemos la vida entera. Ya somos perfectos, aquí y ahora.
Soy perfecta tal como soy.
No soy demasiado ni demasiado poco. No tengo que demostrar
quién soy a nadie ni a nada. He llegado a saber que soy la
perfecta expresión de la Unidad de la Vida. En la Infinitud de la
Vida he tenido muchas identidades, cada una de ellas una
expresión perfecta para aquella vida en particular. Estoy
contenta de ser quien soy y lo que soy esta vez. No deseo ser
como nadie más, porque no es esa la expresión que he elegido
para esta vida. La próxima vez seré diferente. Soy perfecta tal
como soy aquí y ahora. Soy suficiente. Soy una con la totalidad
de la Vida. No tengo que luchar para ser mejor. Todo lo que
necesito es amarme hoy más que ayer y tratarme a mí misma
como a un ser profundamente amado. Al ser querida por mí
misma, floreceré con un júbilo y una belleza que apenas si
puedo empezar a vislumbrar. El amor es el alimento que
necesitamos los seres humanos para realizar nuestra grandeza.

Al aprender a amarme más a mí misma, aprendo a amar más a
todo el mundo. Juntos alimentamos amorosamente un mundo cada vez más hermoso.
Todos sanamos, y el planeta sana también. Con júbilo
reconozco mi perfección y la perfección de la Vida. Y así es.


AUTOCURACION - LOUISE L. HAY PARTE 2-8